lunes, 20 de julio de 2015

Mi primer trabajo y una carta de mi padre

Los últimos años han sido particularmente difíciles para la salud de mi padre; resumiéndolos diría que han sido un ir y venir hacia y del hospital. Sin embargo, el hombre sigue dando batalla... Como es normal, tenemos afinidades y desaveniencias.

Por algún misterioso designio, buscando otros documentos, encontré el original que creía perdido -guardaba una copia poco legible- de la carta que me dirigió, a modo de lección, por la entrega de mi primer sueldo, luego de que me llevara a trabajar con él en calidad de "boypor", a mis ocho años (vacación final). "La platita no cae del cielo; el conocimiento y el trabajo son necesarios", es la síntesis de la misma.

Sin más explicaciones, transcribo el contenido de dicha misisva:



La Paz, Diciembre 25 de 1.970
Señor:
Walter Reyesvilla Méndez
Presente.

Querido mensajerito:

Adjunto a la presente encontrarás una suma de dinero que representa tu sueldo por todo el tiempo que me has ayudado en la oficina en calidad de mensajerito.

Este dinero que como producto de tu trabajo recibes por primera vez en tu vida, úsalo de la mejor forma posible, no lo despilfarres; pues ahora tienes la oportunidad de valorar cómo se consigue la platita –ves papito queridito que no cae del cielo-, para ganar esta platita has tenido que ir a la oficina todos los día en mi compañía y efectuar todos los mandados, lavar todas las tazas y servir el té, sé que lo has hecho con el mayor agrado y diligencia y sobre todo, muy bien; te felicito y me alegro mucho, estoy muy orgulloso  de tener un hijito como tú que además servirá de ejemplo a sus hermanitos: sin embargo de haber tenido esta valiosa experiencia, debes saber que por ahora lo más importante para ti y en lo que tienes que tener más responsabilidad, son tus estudios, y por eso debes dedicarte mucho, muchísimo, con el mismo empeño que has demostrado en el trabajo, a tus estudios para prepararte y tener los conocimientos en la vida para que seas un gran hombre de bien, un excelente hijo y un buen hermano. Hijito, por ahora y por muchos años, tu deber es estudiar mucho, mucho; después, a la medida de tus mayores conocimientos, también podrás ganar cualquier cantidad de platita y ya no tan poquito como has ganado esta primera vez.

Muy bien hijito, y de esta manera sigue así toda tu vida adelante estudiando y preparándote mucho. Por ahora nada más y que el niñito Dios te regale cosas que te gusten.

Recibe muchos besitos del papá que te adora.

Jorge




1 comentario:

Oscar Armando Lima Patón dijo...

Pucka: Muchas gracias por compartirlo, me recordó a mi adorado padre, ahora en cielo, que me llevaba alguna vez a trabajar y mostrarme el camino del éxito. No me escribió ninguna carta a este respecto, pero su mirada bastaba.
Un abrazo.