viernes, 20 de julio de 2012

Corrupción "por accidente"


Se sabe que el régimen estaría –si es que no lo ha hecho ya- estableciendo sanciones para los funcionarios que sean sorprendidos conduciendo en estado de ebriedad vehículos oficiales; sanciones, supongo, más allá de las que establece el Código de Tránsito ante un hecho tal trátese de empleados gubernamentales o de comunes mortales conduciendo borrachos coches del Estado, del servicio público o particulares.

Los borrachos al volante no solo son una constante en las filas del régimen; también han venido a sustituir a los controles institucionales anticorrupción que o están de vacación permanente o sencillamente no existen.

Más allá de las “mamaderas” de servidores públicos que se han conocido gracias a desgraciados accidentes, el mejor modo de “detección” de corrupción que, para su “mala suerte” y pesar de la ciudadanía, han sido ciertos hechos, criminales inclusive, los que han destapado descomunales cuanto millonarios negociados. El más sonado, sin duda, es el caso –los casos- “Santos Ramírez/Catler/Uniservice/Planta separadora de Río Grande/Asesinato de O’Connor/El Caballito/Ticocos”.

Si no se producía el hecho de sangre, probablemente toda la mafia descrita previamente seguiría ocupando oficinas en YPFB.

Pero parece ser que se va una mafia e inmediatamente ingresa otra -¿con aquiescencia del #2… del #1?- y no es sino gracias a otro bochornoso evento, un accidente, que nos llegamos a enterar de la podredumbre enquistada en la estatal petrolera.

Hablando de accidentes, ¿no son accidentales-interinos el Presidente de YPFB y un sin número de jerarcas –el Contralor, verbigratia-?

Aplicando un tropo de Álvaro Riveros Tejada, podríamos decir que el mejor Zar anticorrupción que tiene el estado Plurinacional es don Johnnie Walker, porque el sólo hecho de manejar un vehículo oficial para uso privado con el agravante de hacerlo ebrio de colores ya es un hecho de corrupción; ni qué decir cuando debido a ello conocemos la magnitud de la mafia que administra es Estado.

Estamos ante un sistema que bien podría recibir, con sarcasmo, el nombre de “corrupción por accidente”. Dios nos proteja.

Retroagenda stone: 20 de julio

1979: Un adolescente de 17 años, Scott cantrell, se suicida en la cama de Anita Pallenberg (37) y Keith Richards, mientras éste se encuentra en París. Es el último escándalo que envuelve al guitarrista de los Stones. La pareja termina su relación.

martes, 17 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

jueves, 5 de julio de 2012

"Cincuenstones"



Dejo, por un momento, de ocuparme de los temas de nuestra agobiante coyuntura para abordar algo más amable; una de mis debilidades, en realidad. Y lo hago ahora porque la fecha lo amerita.

Nadie, ni ellos mismos, ni sus más fieles seguidores –mucho menos sus detractores de la primera hora- hubo imaginado en 1962 que, 50 años más tarde, los Rolling Stones estarían siendo celebrados, a lo largo y ancho del orbe, justamente por haber llegado al medio siglo de carrera. Eso hago, efectivamente, en esta columna conmemorativa: ¡Celebrar!

Para ser preciso, el quincuagésimo aniversario de la banda va a ser este jueves 12 de julio, pues se considera a la primera presentación documentada como tal, ocurrida en esta fecha aquel 1962, como el punto de partida de su historia oficial. El club “Marquee” de Londres fue su cuna artística.

Aunque discontinua a partir de los 80’s, una permanencia de cinco décadas en el ambiente de la industria del espectáculo y ramas afines  –algo muy parecido a una moledora de carne por el hambre de novedad de sus consumidores- es una proeza por sí misma; y Rolling  Stones, una industria en sí misma -así no guste a los “puristas” del género-.

Así como nadie está pensando conscientemente en la Revolución Francesa pero nuestra contemporaneidad no se explica sin ella, tampoco pueden entenderse ciertos códigos actuales sin considerar  aquello que comenzó hace prácticamente 60 años y continuó con los Stones como parte de la ola. El punto es que estos respetables caballeros han seguido rodando y tal parece que les quedan ganas de darse una última vuelta de tuerca.

Así alguien no haya oído hablar de estos venerables “cincuenstones”, tiene incorporado, aún sin saberlo o ser consciente de ello, algo de lo que se gestó en aquel tiempo, como lo tiene de “Libertad, Igualdad, Fraternidad”.

Por algún curioso designio decidí, un día ya lejano, dedicar parte de mi atención a “estudiar” todo lo concerniente a estos ingleses que ya cargan medio siglo artístico sobre sus espaldas; de alguna manera han empujado mi propia existencia.

¡Lo aseguro con la felicidad de saber que dentro de unas semanas yo también seré un “cincuenstone”! ¡Larga Vida a los Rolling Stones!