jueves, 14 de marzo de 2013

¿Caso cerrado?



Como si se tratase de un “reality show”, con toda la chapucería que tal subgénero implica, el escenario del tiempo real nos sacudía con su implacable patetismo, superando ampliamente a producciones en las que se paga a quienes no tienen escrúpulos para involucrarse en truculentas historias tramadas por imaginativos guionistas.

En un caso, tuvimos la historia de un supuesto vivo al que, con justificadas razones, muchos daban por muerto. Dando información a cuentagotas, sesgada, y políticamente interesada, los sostenedores de la versión de la pervivencia del caudillo en cuyo nombre hablaban, no presentaban en ningún momento pruebas de vida convincentes, salvo burdamente trucadas.

Cuando el engaño se volvió insostenible, aunque manteniendo el mismo hermetismo informativo, tuvieron que admitir que el “occiso estaba muerto”… y bien muerto, tanto que ya no hablaba fuerte como solía hacerlo en vida –en realidad, ya no hablaba-.

¿Hay “Razón de Estado” tan poderosa que posibilite engañar a todo un país de esta manera? Al parecer, la hubo; y aplicando la misma será perpetuada cual faraónica cripta –contra la voluntad del futuro embalsamado, quien repudiaba estas prácticas-.

En otro caso, más cercano,  tenemos el cuento de un supuesto muerto al que, con justificadas sospechas, muchos dan por vivo. Dando información unilateral, confusa, precipitada y “absoluta”, los sostenedores de la versión de la muerte del asesino sobre cuyo caso hablan, presentan  “pruebas” aparentemente forzadas, tratando de zafarse del problema  cuanto antes.

Como la credibilidad de los portavoces de la versión oficial –Ministro, Ministra,Viceministro, Comandante de la Policía- se encuentra por los suelos, los familiares de la víctima del asesino “muerto” han dispuesto el envío de muestras de tejidos del hijo y de la madre de aquella. Hay un cadáver sepultado, pero, sintomáticamente, el titular del periódico La Prensa reza: “Sepultan cadáver atribuido a Jorge Clavijo”. Ese “atribuido” es contundente.

¿Hay “muerto dentro del closet” tan comprometedor que posibilite jugar con la sensibilidad de la población de esta manera? Al parecer, la hay; y junto con éste, muchos otros casos serán cerrados sin haber sido esclarecidos con justicia.

¿Caso cerrado?

1 comentario:

Albert dijo...

y si al final resulta ser Clavijo??? Usted que dirá?? se retractara o sera hará al loco. Muy poco responsabilidad esto de los blog's